El jardín de las delicias, una propuesta artística que promete despertar los sentidos de los espectadores con una fusión de técnicas como danza, acrobacias de pole-dance, poesía leída en voz alta, performance, música y visuales originales, se presentará el próximo sábado 15 de febrero a las 21 horas en una ubicación reservada en el centro histórico de Puebla.
Esta puesta en escena multidisciplinar solo apta para adultos surgió a partir de Dakini Laboratorio Erótico, un espacio de experimentación artística en la que la práctica del pole-dance se valora como deporte y como medio para la expresión estética.
La pieza performática El jardín de las delicias está inspirada en el cuadro homónimo del famoso pintor Jheronimus van Aken “El Bosco”. Sin embargo, esta subvierte el discurso original de la pintura y retoma las formas plásticas de los cuerpos y pasajes mitológicos para resignificar la expresión corporal del placer.
A través de la expresión de diversas facetas del empoderamiento femenino y la reivindicación del placer y el goce,El jardín de las delicias reconoce estas nociones como experiencias necesarias para el autodescubrimiento personal.
“El hecho de que el placer esté puesto en escena es también una cuestión política”, consideró la artista y gestora cultural Alejandra Calleja, “sobre todo para las mujeres en este contexto poblano: es algo que ha sido prohibitivo. El placer es político y el cuerpo es político”.
La pieza tendrá una función única este 15 de febrero. Las entradas ya están disponibles y pueden ser adquiridas a través de las redes sociales de Dakini Laboratorio Erótico.

Los detalles
Dónde: Ubicación reservada en el centro histórico de Puebla.
Cuándo: Sábado 15 de febrero a las 21 horas.
Cuánto: ~200 pesos.
Qué es El jardín de las delicias de Dakini Laboratorio Erótico
Esta innovadora propuesta cuenta con coreografía, música original compuesta por el músico Roberto Gutiérrez, poemas escritos ex professo para el espectáculo y proyección de animaciones originales.
El performance es protagonizado por un grupo de cinco bailarinas: Cristina Guerrero, Rava Irán, Kristell González, Alejandra Calleja y Ross Ernesto.
La dirección está a cargo de Alejandra Calleja y Ross Ernesto. La dirección escénica es llevada por Daphne Herver. La coreografía es dirigida por Ross Ernesto y asesorada por Gerardo Solís y Kristell González; los visuales por Nereo Zamitiz del Colectivo La Pesera y el apoyo técnico está a cargo de Daniela Solís.
En cuanto a los poemas que se escuchan en la pieza, estos fueron creados especialmente para El jardín de las delicias por los poetas Erika “Akire” Ledezma, Alejandra Calleja y Saúl Cienfuegos.




