El Museo Taller Erasto Cortés (Mutec), ubicado en el centro de la ciudad de Puebla, reabrió sus puertas la tarde del pasado viernes, luego de tres meses de inactividad, con un rediseño museográfico, la rehabilitación en algunos de sus espacios y una propuesta expositiva de cuatro muestras que permitirán al visitante conocer la obra tanto de los consagrados del grabado como de los jóvenes emergentes.
La colección del artista gráfico poblano Erasto Cortés (1900-1972), considerada el corazón del museo y que ha sido su exposición permanente desde su fundación en agosto de 2000, fue trasladada a una nueva sala en la planta baja, a la que se bautizó como “Sala Permanente Erasto Cortés”, pues, a decir de la directora del organismo Museos Puebla, María José Farfán, la sala en la que se encontraba previamente presentaba condiciones de deterioro y proliferación de termitas.
Por otro lado, la colección de grabados del artista oaxaqueño Francisco Toledo (1940-2019) resguardada en el Mutec adquirirá, con esta renovación, el carácter de exposición permanente en la Sala Faustino Salazar, la más amplia de la planta alta, antes dedicada a exposiciones temporales.
Con esta reapertura, también fueron inauguradas dos exposiciones temporales de artistas gráficos emergentes cuya obra ha comenzado a circular en exposiciones colectivas en los últimos años: Yeyo Gutiérrez, egresado de la Escuela de Artes Plásticas y Audiovisuales de la BUAP, y Sofía Luna, joven poblana formada en la UNAM.
“Hoy van a poder apreciar lo que se realizó para poder reaperturar (sic)”, dijo María José Farfán durante una entrevista con representantes de los medios tras el evento protocolar de apertura. “No podíamos tener exposiciones si no estaba el inmueble en condiciones. Eso no quiere decir que ya con esta etapa concluimos. No, es el inicio de varios procesos que poco a poco vamos a estar haciendo”.

Aunque durante la administración previa el Mutec no dejó de albergar exposiciones y actividades, María José Farfán aseguró que el inmueble presentaba daños en el patio, en sus columnas y en el área de talleres en aspectos como humedad y plagas de termitas, un insecto letal para el soporte de las estampas que resguarda el museo: el papel.
“Obviamente hay un tema que se tiene que permeabilizar, pero sí se tuvo que resanar para poder darle la imagen que ahorita ustedes pueden ver”, ahondó Farfán Ortega. “Desgraciadamente, estaba totalmente abandonado. Hay un video que posteriormente vamos a presentar (de cómo) encontramos las condiciones, que no eran las adecuadas: ni para los mismos artistas era algo digno ni tampoco para el visitante”.
La funcionaria estatal, que encabeza el organismo Museos Puebla desde diciembre de 2024, cuando comenzó el gobierno estatal encabezado por el gobernador Alejandro Armenta, detalló que el monto utilizado para esta rehabilitación fue menor a 400 mil pesos y se obtuvo de los recursos propios del organismo público descentralizado a su cargo.
Asimismo, Farfán confirmó que no se ha designado un jefe de departamento que opere como responsable del Mutec, por lo que por el momento será Miguel Ángel Pérez Leonor, director operativo del organismo, quien esté al frente del mismo.

De Cortés y Toledo a artistas emergentes, la propuesta expositiva del Mutec
Con la reapertura del Museo Taller Erasto Cortés, el visitante conocerá la obra de dos artistas mexicanos históricamente relevantes, ya fallecidos, que hicieron uso de las técnicas de la gráfica como parte de su propuesta estética, pero también conocerá lo que hacen los artistas más jóvenes del ámbito local.
Además, las cuatro exposiciones —dos permanentes y dos temporales— abarcan una amplia gama de técnicas gráficas, desde el clásico grabado en linóleo, la litografía, el grabado en hueco y la xilografía hasta aproximaciones más contemporáneas en las que las estampas son recortadas y pegadas sobre lienzos de papel para formar collages.
La obra de Erasto Cortés, artista impulsor de las artes gráficas en Puebla, estará ahora en las nuevas salas recién rehabilitadas en la planta baja del inmueble. Ahí, el visitante podrá ver nuevamente sus retratos, sus escenas de la vida cotidiana, su mundo más íntimo pero también su iconografía política, misma que da cuenta de su visión revolucionaria, de izquierda y antibélica.
Cortés, quien se retrató a sí mismo y a sus padres, a Diego Rivera y a trabajadores de fábricas y talleres, como destaca el texto de sala de su muestra, “sin duda (fue) un prolífico artista, un grabador revolucionario y, ante todo, un poblano sobresaliente”.
Al subir a la planta alta del Mutec, el visitante encontrará, en la Sala Faustino Salazar, la más amplia del museo, la muestra permanente “El legado de Toledo en Puebla”, formada con una parte de la colección de grabados que el propio Francisco Toledo, aún en vida, donó a este museo.
“Concebido como un proyecto social, el Mutec pronto se convirtió en uno de los espacios más queridos por el maestro y de su mayor protección”, recuerda el texto de sala. “Esta querencia se vio reflejada en innumerables visitas, donaciones, recomendaciones y exposiciones a la largo de toda su vida. La existencia de este museo no puede concebirse sin la de Francisco Toledo”.

Las 46 piezas expuestas, en su mayoría realizadas en la técnica de huecograbado, incluyen representaciones de calaveras, animales como sapos, murciélagos y camarones, objetos como máquinas de coser, jugadores de beisbol y unos once autorretratos.
Si bien la colección de Toledo resguardada en el Mutec, que fue producida entre 1998 y 2000 en el taller de Fernando Sandoval, ya había sido mostrada alguna vez en una exposición temporal, esta adquirirá la calidad de permanente a partir de esta reapertura.
“Los Toledos del Erasto”, continúa el texto de sala, “son así una representación tangible de la herencia, el legado y la necesaria resignificación de su obra y sus pasos por Puebla”.
“(Franciso Toledo) fue un protector y un filántropo que hoy merece ese homenaje que estamos brindándole con la exposición de su obra”, añadió María José Farfán en entrevista, “y que vamos a enriquecer con obra que nos va a proporcionar la familia”.
Por otro lado, la Sala Fernando Ramírez Osorio alberga la exposición temporal “Caos caos”, de la joven artista Sofía Luna, misma que se compone de piezas de litografía, en su mayoría de aproximación abstracta y geométrica, realizadas alrededor de conceptos como la entropía y la energía.
En esta muestra, como destaca el texto de sala firmado por Saraí Estévez, “predomina la geometría en contraste con la mancha, el accidente controlado (motor de creatividad), el collage y la profusión de texturas contra los planos de color bien definidos para inquirir en la relación simbiótica del cuerpo”.
Si bien las imágenes de las estampas de Sofía Luna son en su mayoría abstractas, en ellas se asoman mapas, paisajes urbanos de Puebla y la Ciudad de México, así como escenas de la vida contemporánea con planos casi cubistas de, por ejemplo, el interior del transporte público poblado de personajes cuyos rostros cubiertos con cubrebocas evocan la pandemia de covid-19.

Por último, la Sala Ramón Pablo Loreto Muñiz presenta “Entre la marea y las espinas”, la primera exposición individual de Óscar Sergio Gutiérrez, joven recién egresado de ARPA-BUAP mejor conocido como “Yeyo“, quien ha hecho del grabado su soporte estético por excelencia.
El joven artista, también integrante del colectivo Gráfica del Choque, explora diversas técnicas de la gráfica y el dibujo, como son el grabado sobre linóleo, MDF y PVC, punta seca, acrílico, aguafuerte, siligrafía, litografia, mármol, chine-collé y gofrado, así como dibujo en carboncillo, grafito, lápices de cera y lápiz acuarela.
Pese a la variedad de técnicas utilizadas por Yeyo Gutiérrez, su estilo reconocible está marcado por la melancolía, elemento recurrente en su obra que se manifiesta en aspectos como los rostros tristes de las mujeres que retrata, usualmente cubiertos con máscaras animales o enmarcados en imbricados paisajes botánicos.
La prolífica obra de este joven artista, que en ocasiones se le ve impresa a una sola tinta y en otras con más colores, se presenta montada bajo una bella instalación de esculturas de pequeño formato con forma de pescado que recuerdan a las placas utilizadas en sus grabados.

El taller de grabado también reabre
Resulta importante recordar que el Museo Taller Erasto Cortés también cuenta con una biblioteca pública especializada en arte con acervo de más de cuatro mil volúmenes y un taller de grabado con prensa de tórculo de gran formato abierto al público interesado, ya se trate de principiantes o de artistas con trayectoria.
En esta ocasión, como detalló María José Farfán, los interesados en utilizar los recursos del taller podrán hacerlo en los turnos matutino y vespertino con un pago en especie que consistirá en los materiales utilizados en las artes gráficas.
“Sabemos que existen muchos talleres, pero privados, y el costo es elevado”, expuso la funcionaria. “Aquí (el pago) va a ser a través de una donación en especie de los mismos materiales que ellos usan. Nada más va a haber obviamente un registro, una inscripción, para no saturar los grupos”.
Finalmente, Farfán Ortega adelantó, durante el acto protocolario de reapertura —que congregó a decenas de visitantes, en su mayoría jóvenes—, que se retomarán los intercambios que el Mutec realizaba en épocas pasadas con instancias de otros estados, particularmente Oaxaca, con la finalidad de generar intercambios entre artistas poblanos con otros de distintas latitudes y así propiciar la retroalimentación técnica y creativa.
Con todo ello, la directora del organismo Museos Puebla espera que el Mutec renueve su legado como uno de los pocos museos en México dedicados exclusivamente al grabado, entre los que, según sostuvo, solo hay tres en todo el país.


“Hoy, con muchísimo gusto, tienen las puertas abiertas: unos para transmitir todo ese talento a las nuevas generaciones, otros para que regresen a su casa”, expresó Farfán más tarde, en entrevista, “porque al final del día los museos tienen las puertas abiertas para todos los sectores: aquí no tenemos ni clases, ni colores, ni mucho menos. Aquí están las puertas abiertas para todos”.
***La entrada general al Mutec (7 Oriente 4, Centro, Puebla) es de 48 pesos con algunos descuentos. Los domingos la entrada es libre. Para conocer la oferta de talleres, puedes acudir de manera presencial a sus instalaciones.



