Con el libro Xochitlahtolli tonelhuayo: poemario Nuestra raíz, la escritora en lengua náhuatl Irma Xóchitl Cuauhtémoc Xicoténcatl, originaria de Cuautlancingo, Puebla, revalora su lengua materna y los saberes de su comunidad.
Xochitlahtolli tonelhuayo es un poemario bilingüe en náhuatl y español, el cual, además de contener 17 poemas en sus dos versiones, cuenta con un profundo preámbulo también escrito en las dos lenguas.
El libro, que fue editado por la Secretaría de Cultura de Puebla e impreso con la técnica de risografía en los talleres Pixeles Muertos de Puebla, fue presentado el pasado viernes en la Casa de la Cultura de Puebla como parte de los eventos conmemorativos por el Día Internacional de las Lenguas Maternas.
Según recordó su autora durante dicho evento, este especial poemario surgió a raíz de los cuestionamientos que se hacía, desde edad temprana, acerca de sus propios apellidos.
“Recuerdo mucho que, cuando tenía quince, dieciséis años, una doctora, al escribir la receta, escribió Cuauhtémoc Xicoténcatl y me dijo qué friega te dieron con tus apellidos”, compartió Xóchitl Cuauhtémoc en entrevista con LUMBRERAS. “Y eso para mí fue algo muy impactante, porque yo crecí escuchando estos apellidos en mi comunidad (…) (que) para otra gente le resultaban extraños”.
En el siguiente video puedes ver un fragmento de la entrevista con Irma Xóchitl Cuauhtémoc:
La autora recordó que vivió algunas experiencias como esta, en las que se desvalorizaban las palabras y pronunciaciones en náhuatl, lo que la motivó para expresarse en esta lengua.
“Y de ahí me interese en hablar más, conocer más y poder expresarlo”, añadió, “también en esta lengua que ha sido discriminada en mi comunidad y en muchas otras”.
Xochitlahtolli tonelhuayo aborda temas importantes y necesarios para la autora, como mujer nahua. Algunos de ellos son los nombres en náhuatl, en el poema “Nahuatocaitl / Apellidos nahuas”; el amor materno, en “Xochicozcatzitzin / Collar de flores”; la revaloración de los saberes de su abuela, en el poema “Malinda nocihtzin / Mi abuela Malinda”; el amor de pareja y el erotismo, en “Totolcuicatzin / Canto de las aves”, “Moxochitlalpan / Tu jardín florido” y “Mah xinechtlancua no coyotzin / Muérdeme”; y las plantas locales, en “Alachxochitl / Flor de alache” y “Zazanilli / Adivinanza”.
“También creo que algo que me motivó mucho es que mucha de la literatura que nos llega es de Europa,”ahondó la poeta en entrevista,“de lugares que nos son ajenos y que nos hablan de plantas o de mitología que no es nuestra”.
En ese sentido, la autora decidió poner énfasis en lo valioso y significativo que es para ella hablar de los diversos referentes obtenidos en su contexto local.
“Entonces, la posibilidad de poder hablar de las plantas de nuestro entorno, de los animales de nuestro entorno, de lo que nosotros vemos a diario, me parecía algo que resonaba más en mí”, explicó Irma Xóchitl Cuauhtémoc. “Para mí era más impactante hablar de la flor de alache, hablar de cómo se ve la guía de la calabaza, de algunos elementos naturales que tenemos”.
A lo largo desu vida personal y su carrera profesional, la también especialista en ciencias del lenguaje reflexionaba acerca de la valoración, no solo de la lengua,sino de la cultura nahua.
“Yo me cuestionaba por qué no estamos viendo en estos poemas, en lo que leemos, lo que es nuestro entorno, lo que forma parte de nuestro territorio”, reflexionó, “y que eso también ha provocado que se explote mucho de lo que nosotros somos, que se invada nuestro territorio, que no se reconozca, no se valore”.
Escribir poesía en lengua náhuatl
Como todas las lenguas, el náhuatl cuenta con características propias, entre las que se encuentra que es una lengua aglutinante. Esto significa que la mayoría de las palabras se forman a partir de la suma de morfemas, lo cual permite que se construyan palabras muy largas con significados muy complejos.
En la lengua náhuatl, explicó la poeta durante la presentación de su libro, también son comunes los difrasismos, es decir, palabras obtenidas de la unión de dos palabras ya existentes que, si bien tienen un significado propio, adquieren otro distinto cuando están juntas. Xóchitl Cuauhtémoc hizo uso de estos recursos lingüísticos en su proceso de creación poética.
“Es una forma que tiene la lengua náhuatl”, explicó al respecto en entrevista. “Es una lengua aglutinante que une raíces verbales, de sustantivos, une adjetivos, y puede en una sola palabra expresar algo tan complejo como puede ser un agradecimiento”.

En tal sentido, la autora añadió que pueden existir palabras que están cargadas de un profundo siginificado aportado por las palabras que lo componen y su relación entre ellas. Por otro lado, Irma Xóchitl Cuauhtémoc explicóel impacto que la lengua náhuatl tiene en sus hablantes, y ejemplificó con los apellidos.
“Al hacer esas traducciones, uno puede darse cuenta que es una mirada particular de ver el mundo”, ahondó. “Hay muchos apellidos que, cuando uno indaga, tienen un significado muy metafórico”.
“Somos una generación que estamos reaprendiendo la lengua”
Irma Xóchitl Cuauhtémoc Xicoténcatl enuncia en sus poemas “Pixca”, “Tomecayo / Herencia”, “Nahuatocaitl / Apellidos nahuas”, “Malinda nocihtzin / Mi abuela Malinda” y “Tlamanalli / Ofrenda”, la discriminación y desvalorización que se sufre al ser hablante de una lengua indígena.
“(El poema Nahuatocaitl) me ha permitido también conectar con mucha gente que hemos tenido estas experiencias”, explicó al respecto en entrevista, “en las que sabemos que nuestros abuelos, nuestros padres, lo hablaron, pero que ya no se siguió transmitiendo, y que ahora somos una generación que está reaprendiendo la lengua, la está reconociendo, y a través de eso nos estamos acercando al conocimiento de nuestra lengua y nuestra cultura”.
Para finalizar, la poeta mencionó que fue muy valioso para ella reaprender la lengua de sus abuelas y abuelos.
“Para mí”, sostuvo, “reaprenderla, reconocerla, identificarla, fue muy importante, porque fue parte de mi identidad y además me permitió comprender la historia de mi comunidad y de cómo nos fue negada esa lengua”.
En el preámbulo del poemario, la autora reconoce la relevancia que tiene la escritura para las mujeres no solo como actividad económica, sino como espacio para el disfrute, expresión y manifestación.
“La presencia de las mujeres en la literatura es un acto de resistencia”, dice ahí. “Para muchas que escribimos, hacerlo en lengua originaria es una forma de gritar nuestra existencia”.
Para adquirir un ejemplar gratuito de Xochitlahtolli tonelhuayo, puedes acudir a las instalaciones de la Secretaría de Cultura de Puebla.



