Si te gusta la literatura contemporánea, tal vez hayas escuchado del escritor emergente Alejandro von Düben, quien ha ganado varios premios por obras que son tan diferentes entre sí que llama la atención la plasticidad de su escritura.
El chapalense ha ganado premios desde poesía para infancias hasta otros que reflexionan sobre la consciencia ecocrítica. Por mencionar algunos, fue ganador del Premio Nacional de Poesía “Francisco González León” 2015, el Premio Internacional de Literatura “Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco” 2023 y el Premio de Literatura “Hugo Gutiérrez Vega” 2024.
Este autor jalisciense, que actualmente estudia la maestría en Literatura Hispanoamericana en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), platicó con LUMBRERAS sobre sus inicios, su proceso creativo y las decisiones para elegir personajes tan opuestos a él.
Alejandro von Düben estudió Letras Hispánicas en Zapotlán El Grande, Jalisco. Decididamente, el autor eligió la periferia en vez de estudiar en Guadalajara. Él mismo confiesa que estudió sin mucho entusiasmo pero que este incrementaría conforme su relación con la literatura se hiciera más profunda.
“Sé que suena exagerado, pero la literatura me da sentido”, dice el escritor. “No puedo imaginarme ajeno a este mundo, en parte porque me ayuda a reflexionar sobre cualquier cuestión, me hace tocar cierta profundidad sin quedarme en lo superficial del día a día”.

Una infancia marcada por lo sobrenatural
Von Düben inició como lector. El autor de Clara como un fantasma (UNAM, 2022) narró que sus acercamientos a la lectura se debieron a lo sobrenatural y al misterio de los ovnis y los avistamientos que se daban en Chapala, su tierra natal.
“En Chapala se dan muchos avistamientos de ovnis”, relata el autor. “Es un lugar muy curioso, porque ahí está el lago más grande de México. Hay anécdotas de lancheros que han visto, incluso, objetos submarinos en el agua, los osnis. Y hasta se ven muchas veces así volando”.
El escritor se hizo el hábito de la lectura con materiales sobre estos fenómenos sobrenaturales y también sobre futbol. Años después, uno de los primeros autores que lo infectaría de literatura sería Edgar Allan Poe, a quien llegó por casualidad. Una portada lo invitó a leer un libro de Poe y el niño Alejandro quedó prendado de la obra de este escritor.
Curiosamente, Von Düben no prestaba atención a los cuentos infantiles; sus intereses se movían más sobre lo sobrenatural, y este extrañamiento sobre el mundo se extendería más adelante en su obra.
“Yo recuerdo que una vez mi papá nos compró una colección de cuentos de los clásicos, como Blancanieves, ilustrados, muy bonitos”, recuerda. “La verdad no me llamaba la atención; me interesaba pero recortarlos, porque me gusta mucho recortar. Leerlos no me gustaba”.
El ahora ganador del Certamen Internacional de Literatura Infantil y Juvenil FOEM 2024 en la categoría de cuento no disfrutaba entonces de la literatura infantil.
Alejandro recuerda que llegó a la poesía tras quitarle la solemnidad y descubrir que también podía hablar de temas oscuros. Descubrió a Charles Baudelaire en referencias de Devil Doll y se sintió profundamente llamado hacia esa poética.
“Leer a Baudelaire fue lo que me motivó a empezar a escribir a los dieciséis o diecisiete años”, señala, “con temas como la oscuridad, la tristeza, temas que me interesaban en mi adolescencia”.

El camino del escritor
Marcado por lo sobrenatural y la existencia de la belleza y lo grotesco, pero también con una mirada profunda sobre los vínculos filiopaternales, el autor realizó su ópera prima en 2017 con Dar a luz, libro que fue publicado por la editorial Serpiente de Papel. Este libro de cuentos marcaría algunos de sus temas recurrentes, como los estados de transición —incluido el embarazo—, aquello que de algún modo denota una ausencia.
Dar a luz también marcó una de sus obsesiones: el embarazo y la mirada hacia el mundo femenino. En el embarazo, el autor capta “algo sobrenatural”, pues, a pesar de ser la manera en que los seres humanos llegamos al mundo, el hecho que una mujer lleve un cuerpo dentro del suyo es algo que el autor encuentra fascinante.
“El embarazo es quizá la cosa más natural del ser humano, pero a mí no deja de parecerme algo como extraterrestre, porque estás llevando una vida en tu interior, como que no concibo eso”, dice. “De igual forma, la misma transformación del cuerpo femenino, y luego que exista una nueva persona y la conexión que puedan tener, eso me vuela la cabeza. Literariamente, creo que además tiene un potencial increíble hablar de lo que es un embarazo, porque es un proceso, me imagino, muy complejo. Además, se tiene un vínculo único con las y los hijos. Me imagino que es hasta como otro tiempo diferente el que viven las mujeres embarazadas, que el común de las personas”.
Posteriormente, el autor publicaría Los poemas de la noche insomne (PuertAbierta Editores, 2017), así como los libros de poesía infantil 20 poemas para construir una casa (FOEM, 2018) y Palabras como de otro mundo (Alas de lagartija, 2022), la novela juvenil Clara como un fantasma (UNAM, 2022) y otro libro de cuentos: En todo cuerpo hay vacío (Editorial UDG, 2023).

Narrar desde un modo amplio de pensar
En el libro de cuentos En todo cuerpo hay vacío, el autor explora la perspectiva desde los ojos de dos hombres y dos mujeres. Conscientemente, el escritor pretende reconocer al otro en su escritura.
“Kant, en La crítica del juicio, habla sobre una forma diferente de pensar”, reflexiona el autor. “Él asegura que no basta con estar de acuerdo o en desacuerdo con alguien, sino que, para llegar a comprender a esa otra persona, uno tiene que ponerse en el lugar de él, tratar de estar lo más próximo, contextualmente, a esa persona, y a esto lo llamó modo de pensar amplio. Esto, ahorita, de una manera bien simplificada y banalizada, sería la empatía. Digo banalizada porque es una palabra a la que se le ha dado tanto uso que se ha desgastado, banalizado y ha perdido su verdadero valor. Me gusta más pensar en reconocimiento, es decir, llegar a un conocimiento de ese otro. Es algo que tengo muy presente en lo que escribo: reconocer al otro, a otra persona. Suelo tomar personajes que son muy diferentes a mí, ya sea en género, en edad, en contexto socioeconómico. El hacerlo implica un riesgo, porque no tengo esa experiencia de esa otra persona, pero al tener la intención, y si me manejo con un modo muy pensado y muy sensible, puedo llegar a comprender al otro y reconocer al otro”.
La novela Clara como un fantasma, de Alejandro von Düben, fue premiada en la categoría “Juvenil, Originales” por el Banco de Libro de Venezuela en 2023. Asimismo, se sumó al catálogo The White Ravens 2023 de la Biblioteca Nacional de la Juventud, con sede en Múnich, Alemania. Esta obra aborda el tema de las desapariciones simbólicas y reales que se viven en México. El autor sentía que debía escribir desde la primera persona y quería hacerlo desde la perspectiva de una adolescente.
Para lograrlo, el autor siguió la filosofía del reconocimiento del otro, con lo que se abre a la experiencia de ser mujer, de vivir acoso en las calles. Es decir, Alejandro von Düben salió de sí mismo para poder captar una experiencia diferente a la suya.
El autor sometió el texto a escrutinio de sus compañeras en talleres literarios, quienes aprobaron la verosimilitud del personaje de Clara. Además, preguntó a mujeres cercanas en su vida sobre su experiencia como mujeres en México.
“La que fue jurado del concurso, Clara Obligado, una escritora brillante que a mí me gusta mucho”, recuerda el autor, “me llegó a mencionar que la había engañado, porque realmente creyó que una mujer había escrito esa novela. Cuando gané el premio yo estaba preocupado, porque una chica narra en primera persona, y aunque habla de las desapariciones en general, temía que malinterpretaran mi intención. También se me hace muy válido que me cuestionaran por qué, siendo hombre, hablara desde una perspectiva femenina. Sin embargo, el libro ha sido bien recibido”.
Finalmente, Alejandro von Düben mencionó que siempre se cuestiona sobre qué quiere publicar y qué aportes a su realidad inmediata puede provocar con su obra literaria, por lo que considera que, como escritor, tiene responsabilidades éticas y estéticas.




Gran nota, no lo conocía a Alejandro. Iré a leerlo ya mismo.
Qué bueno que te gustó. Posiblemente si le escribes por IG te role uno 🙂