Obra teatral reflexiona sobre el maltrato animal

Con Crónicas de un perro callejero, el actor y director teatral Enrique Escalera por fin logró llevar a las tablas escénicas la actividad que se ha convertido en su modo de vida en los últimos quince años: el rescate de animales.

Dedicado a salvar perros, gatos, aves y plantas, el intérprete poblano escribió un espectáculo teatral que rinde homenaje a los lomitos en situación de calle, con la finalidad de concientizar a la gente respecto al maltrato animal.

Si bien es cierto que Escalera ya había organizado eventos artísticos para recolectar fondos en favor de su refugio, que lleva por nombre Mundo Utópico, también lo es que jamás había centrado una dramaturgia en los caninos.

En entrevista para LUMBRERAS, Enrique Escalera explicó que Crónicas de un perro callejero es un monólogo contado en clave de farsa que abreva de sus experiencias personales y es narrado desde la perspectiva de un perro.

La obra se ha presentado en escuelas. Foto: Cortesía Enrique Escalera

Además de escribir el texto, Escalera también lo protagoniza, aunque alterna algunas funciones con Johann Israel Gabbanelli, talento egresado del centro cultural Espacio 1900.

“Lo que yo quería”, explicó el artista escénico en entrevista, “es que la gente entendiera más lo que pasa en ellos o cómo yo percibo lo que ellos sienten, por ejemplo, sus sentidos”.

En el marco de las elecciones municipales intermedias celebradas en 2021, un amigo y colega que trabaja en Atlixco lo llamó y le pidió crear una obra para la conmemoración del Día de Muertos. Esto, contó, le permitió retomar el proyecto que por diversas razones había aplazado durante años.

En un principio, la idea de Enrique era mostrar distintas leyendas prehispánicas. Sin embargo, la situación en la que se encontraba una de las perritas que había rescatado, Tábata, diagnosticada con cáncer, le dio claridad sobre la historia.

“Un día antes de la fecha de entrega”, relató el dramaturgo, “coincidió que Tábata ya estaba bastante mal, entonces decidí que fuera un perro quien contara su vida”.

Tras su estreno en el municipio de Atlixco, la alcaldesa Ariadna Ayala le propuso hacer una campaña permanente de concientización y le propuso exhibir la obra en distintas escuelas de la región.

Se trata de un formato práctico que permite el montaje en diversos espacios. Foto: Cortesía Enrique Escalera

Crónicas de un perro callejero, a decir de su creador, se inscribe en el llamado teatro social, porque busca generar una reflexión en los espectadores y, además, incluye cierta  crítica contra algunas ideas o acciones erróneas del ser humano.

El montaje, continuó, tiene elementos de ficción y no está pensado únicamente para la campaña mencionada, sino que ya forma parte del repertorio de su compañía, Utopía Cuerpo-Espacio.

Se trata, además, de una producción práctica que no requiere de elementos escénicos de difícil transportación, por lo que se puede presentar en diferentes lugares.

“La idea era hacer un montaje práctico”, explica Enrique, “usando solo una maleta, que en realidad sirve para guardar todo el vestuario, maquillaje y personajes. Se puede presentar en calles, salones y otros espacios”.

La obra ha tenido buena respuesta, de acuerdo con el intérprete, debido a que la mayoría de la gente termina llorando después de verla.

El creativo reveló que, a lo largo de su trayectoria como rescatista, se ha multiplicado la cultura del cuidado animal y la ciudadanía ya está más abierta al tema.

“Además”, destacó, “las redes sociales están ayudando y cada vez hay más gente que tiene sus albergues o santuarios, y están haciendo difusión del tema”.

Crónicas de un perro callejero se ha presentado en distintos municipios del estado y puede ser contratada escribiendo a las redes sociales de Enrique Escalera.

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